“China está reviviendo lo que hicieron las potencias europeas”, afirma el historiador César Ventocilla
- Gustavo Córdova

- 13 nov 2025
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China completó su primer viaje en “autopista polar” que lo conecta con Europa - Fuente: La República
Escrito por: Gustavo Córdova
El reconocido historiador César Ventocilla Grados afirmó que “China está reviviendo lo que hicieron las potencias europeas en el pasado: abrir nuevas rutas para controlar el comercio”, al analizar el primer viaje exitoso del país asiático por su nueva ruta marítima ártica. Este histórico recorrido, conocido como la “autopista polar”, marca un antes y un después en el comercio internacional, al conectar directamente a China con Europa y reducir significativamente los costos logísticos y los tiempos de transporte.

China busca fortalecer su presencia en el comercio global a través de su “autopista polar” - Fuente: La República
El viaje se realizó entre los puertos de Ningbo, en China, y Felixstowe, en el Reino Unido, con una duración de veinte días. Con esta nueva conexión, Pekín busca crear una alternativa al canal de Suez y al cabo de Buena Esperanza, rutas que actualmente concentran gran parte del tráfico comercial global. La llamada Ruta de la Seda Polar forma parte del ambicioso plan chino para fortalecer su papel en el intercambio marítimo mundial y disminuir su dependencia de zonas afectadas por conflictos geopolíticos.

Mapa que muestra la ruta marítima del norte, utilizada por China y Rusia para establecer un corredor comercial a través del océano Ártico - Fuente: The European Cluster Collaboration Platform
En conversación con Díatreinta, Ventocilla destacó que este paso no solo representa un logro económico, sino también una estrategia geopolítica destinada a consolidar la influencia de China en el mapa global. La “autopista polar” todavía funciona de manera temporal, ya que solo puede usarse durante los meses de verano, cuando el hielo se derrite. Sin embargo, el objetivo del gigante asiático es que la ruta opere de forma regular para el 2026, en cooperación con Rusia, país que posee la infraestructura necesaria en el norte. Este trabajo conjunto refuerza además la alianza entre ambos gobiernos en un contexto de crecientes tensiones internacionales.
Aunque el nuevo corredor ofrece claros beneficios económicos, ha generado preocupación ambiental. Diversos expertos advierten que el deshielo que permite esta ruta es consecuencia directa del cambio climático, y que una mayor actividad marítima podría agravar el impacto ecológico en la región. Ventocilla subraya que “el progreso no puede justificarse si pone en riesgo los ecosistemas polares, esenciales para el equilibrio del planeta”.
Con este primer viaje, China demuestra su intención de liderar una nueva etapa del comercio marítimo mundial. La ruta ártica promete rapidez y eficiencia, pero también abre el debate sobre hasta qué punto el desarrollo económico debe avanzar sobre un entorno natural cada vez más vulnerable.

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